Fe, inclusión y turismo: más de 20 mil personas caminaron el Camino del Peregrino en Villa Cura Brochero

La 12ª Peregrinación al Cura Brochero reunió a más de 20.000 fieles este domingo. La histórica caminata por las Altas Cumbres combinó espiritualidad, apoyo comunitario, inclusión para personas con discapacidad y fuerte impacto económico para la región.

Más de 20.000 peregrinos de distintas provincias argentinas participaron este domingo de la 12ª edición de la Peregrinación al Cura Brochero, organizada por la Diócesis de Cruz del Eje, el Santuario del Cura Brochero y la Municipalidad de Villa Cura Brochero, con apoyo de la Agencia Córdoba Turismo.
La caminata comenzó muy temprano desde Giulio Cesare, recorriendo los 28 kilómetros del Camino del Peregrino y finalizó en el Santuario del Cura Brochero.
Inclusión y servicios al peregrino
Este año hubo novedades de inclusión: se dispuso un operativo adaptado para quienes tienen movilidad reducida, con puestos de hidratación, asistencia médica y baños químicos en puntos estratégicos.
También hubo momentos de música, oración y espacios comunitarios para compartir testimonios y promesas.
Impacto turístico y económico local
El evento dejó un fuerte movimiento en la hotelería, gastronomía y el comercio de los pueblos de la región. Alojamientos se colmaron, y visitantes aprovecharon para quedarse en la zona antes y después del recorrido.
Autoridades de turismo remarcaron que Brochero se confirma como destino central del turismo religioso en Córdoba, creciendo año tras año en convocatoria y organización.
Organización, logística y seguridad
El operativo contó con colaboración de fuerzas de seguridad, voluntarios y vecinos. Se aseguraron puestos sanitarios, estaciones de hidratación, y se instalaron servicios esenciales para acompañar a los caminantes en los puntos más exigentes del recorrido.
También se cuidó la conservación del entorno: recomendaciones para usar envases reutilizables, respetar cursos de agua, no dejar basura, etc.
Significado y testimonio personal
Cada peregrino traía consigo pedidos de salud, esperanzas, promesas, agradecimientos. Hubo quienes caminaron en grupo, otros solos, pero todos compartieron la fe y la emoción al llegar al Santuario.
Uno de los gestos más destacados fue el de jóvenes y grupos que hicieron el trayecto adaptado, demostrando que esta tradición religiosa abraza la inclusión.