La NASA detectó posibles biofirmas en Marte y reabre el debate sobre vida extraterrestre. El hallazgo fue publicado en la revista Nature y podría convertirse en la primera evidencia concreta de organismos fuera de la Tierra.
El núcleo que podría cambiar la historia
El rover Perseverance perforó una roca llamada Cheyava Falls, ubicada en el cráter Jezero, y extrajo un núcleo bautizado Sapphire Canyon. Los análisis revelaron compuestos que, en la Tierra, suelen estar asociados a procesos biológicos: carbono orgánico, fósforo, azufre, hierro, sedimentos de arcilla y limo, y minerales como vivianita y greigita.
Crater Jezero (reconstrucción – NASA)
¿Qué son las biofirmas y por qué importan?
Una biofirma es cualquier sustancia, patrón o estructura que podría haber sido producida por organismos vivos. En este caso, los compuestos detectados podrían haber sido generados por microbios hace miles de millones de años, cuando el cráter Jezero era un lago alimentado por un río.
Los instrumentos PIXL y SHERLOC del rover detectaron texturas llamadas “manchas de leopardo”, patrones químicos que en la Tierra se vinculan con actividad microbiana.
Voces científicas argentinas
Clara O’Farrell (NASA) explicó que los compuestos hallados “podrían ser huellas de antiguos organismos”.
Ximena Abrevaya (CONICET) destacó que “la vivianita y la greigita se forman en presencia de materia orgánica”.
Mauro Spagnuolo (CONICET) agregó: “Es como si varias piezas del rompecabezas apuntaran a lo mismo”.
Agustina Lencina (UNCA) señaló que “la evidencia sugiere actividad microbiana”.
Imagen real del crater Jezero (NASA)
¿Es prueba definitiva?
No. Aunque los compuestos podrían tener origen biológico, también pueden formarse sin vida, aunque eso requeriría condiciones extremas que no se detectaron en la zona. La NASA fue cautelosa: el hallazgo es prometedor, pero no concluyente.
Lo que viene: traer las muestras a la Tierra
La misión Mars Sample Return buscará traer los núcleos recolectados por Perseverance para analizarlos con tecnología avanzada en laboratorios terrestres. Allí se podrá aplicar espectrometría de masas, microscopía electrónica y estudios isotópicos que podrían confirmar (o descartar) la presencia de vida.
Un hallazgo que trasciende la ciencia
Si se confirma que hubo vida en Marte, sería uno de los descubrimientos más trascendentes de la historia. Replantearía la astrobiología, la exploración espacial y nuestra relación con el universo.
Incluso si los compuestos resultan ser producto de procesos químicos, el hallazgo sigue siendo extraordinario: Marte tuvo ambientes complejos capaces de imitar la vida.