En el Consejo de Seguridad, Argentina respaldó la detención de Maduro y exigió la liberación de Nahuel Gallo

La Argentina expresó una posición firme ante el Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas luego de la detención de Nicolás Maduro, respaldando la operación encabezada por Estados Unidos y reclamando la liberación inmediata de Nahuel Gallo, el gendarme argentino retenido en Venezuela desde diciembre de 2024.

Foto archivo: El 8 de diciembre de 2024 el gendarme argentino Nahuel Gallo fue detenido al ingresar a Venezuela en el cruce de frontera que une las ciudades de Cúcuta (Colombia) y Ureña (Venezuela).
El planteo fue realizado por el embajador argentino ante la ONU, Francisco Tropepi, durante una sesión especial convocada para analizar el escenario político y de seguridad regional tras la captura del ex mandatario venezolano, quien ya fue trasladado a Estados Unidos y compareció ante la Justicia federal.
Durante su intervención, Tropepi sostuvo que la Argentina acompaña las acciones internacionales orientadas a llevar ante la Justicia a quienes estén acusados de narcotráfico, terrorismo transnacional y violaciones sistemáticas a los derechos humanos. En ese marco, recordó que el país declaró organizaciones terroristas a estructuras criminales vinculadas al régimen venezolano y calificó al sistema de poder instaurado en Venezuela desde 1999 como una amenaza regional.
El diplomático argentino remarcó que la crisis venezolana no se limitó al plano interno, sino que tuvo impacto directo en la estabilidad del continente, a partir del avance del crimen organizado, el colapso institucional y el éxodo de millones de personas.
El reclamo por Nahuel Gallo
Uno de los ejes centrales del discurso estuvo dedicado a la situación de Nahuel Gallo, gendarme argentino que permanece privado de su libertad desde hace más de un año. La Argentina solicitó formalmente que las autoridades que administren la transición política en Venezuela garanticen su liberación inmediata y su regreso seguro al país.
El caso fue presentado como una situación de desaparición forzada, en línea con los estándares del derecho internacional, y como una prueba concreta de la necesidad de un cambio profundo en las prácticas del Estado venezolano.
Desde la delegación argentina señalaron que el nuevo escenario abierto tras la detención de Maduro impone responsabilidades inmediatas a la comunidad internacional, tanto en el plano judicial como en el humanitario, y reiteraron el compromiso del país con el restablecimiento del Estado de derecho y la democracia en Venezuela.