Menos cemento, más vida: por qué las ciudades necesitan volver a escuchar a la naturaleza


El concepto de ciudades regenerativas propone repensar el diseño urbano desde una mirada más humana, sensible y ecológica. No se trata solo de sumar espacios verdes, sino de restaurar el vínculo entre la ciudad, la naturaleza y las personas, entendiendo que todos formamos parte de un mismo ecosistema.
La directora ejecutiva de Chile Regenerativo, Carolina Muñoz Ahumada, plantea una analogía tan simple como profunda: así como el agua fluye por la tierra, las emociones fluyen en el cuerpo humano. Cuando ese flujo se bloquea —en ríos, arroyos o en las personas— la presión se acumula y el desborde es inevitable.
La ciudad como ecosistema vivo
En las últimas décadas, muchas ciudades crecieron cubriendo el suelo con hormigón, canalizando cursos de agua y reduciendo áreas verdes. Estas decisiones afectan la capacidad del suelo para absorber el agua, debilitan los acuíferos y rompen el equilibrio natural que sostiene la vida urbana.
Árboles, aves, insectos y hongos no son un adorno paisajístico: cumplen funciones esenciales para la biodiversidad, la regulación térmica y la calidad del aire. Cuando estos elementos desaparecen, la ciudad se vuelve más hostil y menos habitable.
Naturaleza y salud mental
Cada vez hay más evidencia de que el contacto con la naturaleza mejora la salud mental. Caminar entre árboles, observar la flora y la fauna, sentir la tierra bajo los pies o escuchar el agua genera calma y bienestar, algo clave para enfrentar el estrés cotidiano y los desafíos climáticos y sociales actuales.
Un cambio posible y necesario
Según Gunnar Hauser Hand, Roger Weber y Nathan Bluestone, las ciudades regenerativas buscan crear una relación restaurativa con la naturaleza y promover bienestar inclusivo para el presente y el futuro.
Identificar, cuidar y multiplicar espacios verdes —en la ciudad o en el hogar— es una acción concreta al alcance de todos.
Integrar la naturaleza al entorno urbano no es una moda: es una necesidad urgente para construir ciudades más saludables, resilientes y humanas.