“Que el crimen no quede impune”:marcharon por segunda vez para pedir justicia por Paolo de la Fuente

Familiares, amigos y vecinos del joven asesinado volvieron a movilizarse frente a Tribunales para exigir avances concretos en la causa, ahora a cargo del fiscal Javier Di Santo. “No queremos que el crimen quede impune”, repiten en medio del dolor.

Foto: Producción R4Noticias-Pablo Gabriel Leanza.
Familiares, amigos y vecinos de Paolo de la Fuente se movilizaron este lunes por segunda vez frente a Tribunales para exigir justicia por el joven que murió tras haber sido baleado por error con al menos 15 disparos.
La convocatoria volvió a visibilizar el reclamo por el esclarecimiento del crimen y el avance de una investigación judicial que mantiene en vilo a toda la comunidad.
Preocupación por el avance de la causa
Durante la manifestación, la familia expresó su profunda inquietud por el rumbo del expediente, que actualmente está a cargo del fiscal Javier Di Santo.
En la causa permanece detenido Braian Agustín Vilches, quien en las últimas horas decidió abstenerse de ampliar su declaración indagatoria ante la Justicia.
🗣️ “No queremos que la causa se cajonee, que el crimen quede impune”, expresó Víctor Bernal, primo de la víctima, al remarcar la necesidad de que el proceso avance con rapidez y responsabilidad.




Un crimen que dejó una herida abierta
Paolo sufrió un ataque de extrema violencia en un hecho marcado por la confusión, la desproporción y la brutalidad, que terminó con su vida luego de varios días de internación.
Su muerte no solo golpeó a su familia, sino también a vecinos y allegados que hoy acompañan el reclamo y se niegan a que el caso quede en el olvido.
Un reclamo que trasciende el caso
La movilización frente a Tribunales no fue solo un pedido de justicia individual. Se convirtió en un grito colectivo contra la violencia urbana y la impunidad.
Con pancartas, fotos y consignas, los manifestantes recordaron que detrás del expediente judicial hay una vida truncada, una familia devastada y una comunidad que exige respuestas.
En medio del dolor, el mensaje fue contundente: que la Justicia avance, que se determinen responsabilidades y que la muerte de Paolo no se transforme en un número más. Porque cuando un crimen queda sin respuestas, la herida no cierra y el miedo se vuelve cotidiano.