Investigadores de la UNC desarrollan un tratamiento para el glaucoma con impresión 3D

El equipo creó pequeños parches oculares que liberan el medicamento de manera controlada y podrían mejorar el tratamiento de una de las principales causas de ceguera irreversible.

Un equipo de investigadores de la Universidad Nacional de Córdoba (UNC) desarrolló un innovador tratamiento para el glaucoma mediante la fabricación de parches oculares impresos en 3D, una tecnología que busca mejorar la eficacia de los medicamentos y facilitar la adherencia de los pacientes.
El proyecto reúne a especialistas de la Facultad de Ciencias Exactas, Físicas y Naturales y de la Facultad de Ciencias Químicas, junto a investigadores del CONICET, quienes combinaron impresión 3D de medicamentos, biomateriales y nanotecnología para crear pequeños insertos oculares capaces de liberar el fármaco de forma localizada y sostenida.
El glaucoma es una de las principales causas de ceguera irreversible en el mundo. La enfermedad provoca un aumento de la presión intraocular que, con el tiempo, daña el nervio óptico y deteriora progresivamente la visión. Actualmente, el tratamiento más frecuente consiste en gotas oftalmológicas, aunque estas presentan limitaciones debido a la necesidad de múltiples aplicaciones diarias y a que solo una pequeña parte del medicamento logra llegar a los tejidos internos del ojo.
Los nuevos parches, fabricados con colágeno y acetazolamida, tienen aproximadamente el tamaño de un grano de arroz y se colocan entre el ojo y el párpado inferior. Desde allí liberan el medicamento de manera constante durante al menos 10 horas, aumentando su permanencia sobre la superficie ocular y mejorando su absorción.
Uno de los principales avances del desarrollo es que permite administrar directamente en el ojo un fármaco que hasta ahora solo podía utilizarse por vía oral debido a su baja solubilidad y permeabilidad.
En los ensayos preclínicos realizados hasta el momento, los investigadores observaron que los insertos no provocaron irritación y consiguieron reducir la presión intraocular con resultados comparables a los de las pastillas, pero utilizando una dosis menor del medicamento.
El proyecto es dirigido por la ingeniera biomédica Julieta Ribotta y se desarrolla en el Instituto de Investigaciones Biológicas y Tecnológicas (IIByT) y en la Unidad de Investigación y Desarrollo en Tecnología Farmacéutica (UNITEFA), ambas dependientes de la UNC y el CONICET.
Actualmente, el equipo trabaja en extender el tiempo de liberación del fármaco, optimizar la adherencia de los insertos y estandarizar el proceso de fabricación, con el objetivo de acercar esta innovación a futuras aplicaciones clínicas.