Lo que no te cuentan de los batidos de proteínas: riesgos y verdades


El consumo de proteínas se disparó en todo el mundo, impulsado por el marketing fitness. Pero expertos advierten que el exceso puede traer más problemas que beneficios, desde falta de fibra hasta daño renal.
¿Por qué comemos tanta proteína?
Batidos, barritas, polvos y snacks proteicos se volvieron parte del paisaje cotidiano. En redes sociales y gimnasios, la proteína se presenta como el nutriente estrella. Pero ¿realmente necesitamos tanto?
Según la nutricionista Emma Beckett, “no funcionamos con un solo combustible”. El cuerpo humano requiere variedad: proteínas, sí, pero también fibra, grasas saludables y micronutrientes.
Los riesgos del exceso
Un estudio que analizó 127 investigaciones concluyó que los beneficios de aumentar el consumo proteico son mínimos en la mayoría de los casos. En cambio, los riesgos pueden ser significativos:
- Daño renal en personas con predisposición
- Pérdida de densidad ósea
- Náuseas, fatiga y malestar digestivo
- Deficiencia de fibra, clave para la salud intestinal
- Aumento de productos ultraprocesados con azúcar agregada
El médico Karan Rajan advierte que “la fibra es la escoba del intestino”, y su ausencia puede generar inflamaciones y enfermedades crónicas.
¿Negocio o necesidad?
El mercado global de suplementos proteicos mueve miles de millones de dólares. Muchas marcas promueven el consumo incluso en personas sedentarias, generando una cultura de “más músculo, más salud” que no siempre se sostiene científicamente.
Además, algunos productos contienen ingredientes ocultos como edulcorantes, saborizantes artificiales y conservantes que pueden afectar la microbiota intestinal.
¿Qué hacer?
La clave está en el equilibrio. Para la mayoría de las personas, una dieta variada con vegetales, legumbres, cereales integrales y proteínas de calidad es suficiente. No hace falta obsesionarse con los gramos diarios ni con suplementos costosos.
¿Estás comiendo proteína por salud o por moda? Revisar tus hábitos puede ser el primer paso para sentirte mejor sin caer en excesos.