La yerba mate podría ayudar a cicatrizar heridas, según un hallazgo argentino

Un equipo de científicos desarrolló una fórmula que combina extracto de yerba mate con vitaminas y aminoácidos. Los primeros resultados muestran que acelera la cicatrización y ahora será probada en personas.

La yerba mate (Ilex Paraguariensis) es un árbol nativo de la Selva Paranaense. Sus hojas, consumidas en infusión en Argentina y Uruguay, son conocidas en el mundo por sus beneficios para la salud.
Ahora, investigadores del Centro de Oncología Molecular y Traslacional (COMTra) de la Universidad Nacional de Quilmes y la Universidad Nacional del Litoral dieron un paso más. Crearon una fórmula a base de extracto de yerba mate que favorece la cicatrización de heridas.
Un avance con impacto en cirugías complejas
La fórmula fue probada en animales y mostró una recuperación más rápida frente a heridas. El siguiente paso es iniciar ensayos clínicos en personas.
Daniel Alonso, director de la Unidad de Oncología Traslacional del COMTra, explicó:
“Creemos que la mayor potencialidad de este desarrollo se vincula con la recuperación tras cirugías complejas, como las oncológicas, sobre todo en pacientes con cáncer avanzado que tienen un estado nutricional comprometido”.
Por qué es importante
Las heridas crónicas son frecuentes en personas con cáncer o malnutrición. Además, suelen ser difíciles de tratar y representan un desafío para la medicina.
El investigador Juan Garona señaló que el objetivo es desarrollar un soporte nutricional que ayude a mejorar la evolución de estos pacientes y prevenga complicaciones.
Qué contiene la fórmula
El suplemento combina:
- Extracto de yerba mate rico en polifenoles (antioxidantes y antiinflamatorios).
- Vitaminas.
- Aminoácidos.
Los ensayos demostraron que acelera el cierre de heridas, reduce la inflamación y promueve la angiogénesis, es decir, la formación de nuevos vasos sanguíneos.
Más allá de la cicatrización
La yerba mate ya había sido estudiada por el mismo equipo. En trabajos previos se comprobó que posee propiedades quimiopreventivas y antitumorales en cáncer de colon y de mama.
Además, se descartó que pueda causar cáncer, como se había sugerido años atrás. Por el contrario, la evidencia indica que incluso podría ayudar a prevenir la expansión de la enfermedad.