Iván Lylyk, el médico argentino que trata aneurismas y ACV sin abrir el cráneo

El neurorradiólogo intervencionista es referente internacional en una especialidad que permite llegar al cerebro a través de catéteres, evitando en muchos casos la cirugía abierta y mejorando las posibilidades de recuperación de los pacientes.

La medicina avanza a pasos agigantados y hoy existen procedimientos capaces de tratar enfermedades cerebrales complejas sin necesidad de abrir el cráneo. Detrás de muchos de esos avances se encuentra el trabajo del médico argentino Iván Lylyk, uno de los principales referentes de la neurorradiología intervencionista.
Esta subespecialidad utiliza técnicas endovasculares mínimamente invasivas, mediante las cuales los especialistas ingresan con microcatéteres a través de una arteria —generalmente desde la muñeca o la ingle— hasta llegar a los vasos sanguíneos del cerebro para tratar patologías como aneurismas, accidentes cerebrovasculares (ACV), malformaciones arteriovenosas y otras enfermedades neurovasculares, sin recurrir a una cirugía convencional.
Lylyk integra el equipo del Instituto Médico ENERI y la Clínica La Sagrada Familia, centros argentinos reconocidos internacionalmente por su desarrollo en neurocirugía endovascular y medicina intervencionista. Allí participa en procedimientos de alta complejidad y en investigaciones sobre nuevas tecnologías para el tratamiento de aneurismas cerebrales.
La principal ventaja de estos procedimientos es que permiten reducir el riesgo quirúrgico, disminuir el tiempo de internación y favorecer una recuperación más rápida en comparación con muchas cirugías abiertas, siempre que el cuadro clínico del paciente lo permita.
En casos de ACV, además, la rapidez en la atención resulta determinante. Técnicas como la trombectomía mecánica permiten extraer el coágulo que obstruye una arteria cerebral y recuperar el flujo sanguíneo, aumentando las posibilidades de evitar secuelas permanentes cuando el tratamiento se realiza a tiempo.
El trabajo de Iván Lylyk refleja el nivel alcanzado por la medicina argentina en una disciplina que combina precisión, tecnología de última generación e investigación científica para salvar vidas y mejorar la calidad de vida de miles de pacientes.