Una cámara captó a Cucusa junto a su cachorro en el Parque Nacional Ansenuza

La aguará guazú monitoreada por especialistas en Córdoba volvió a ser registrada junto a una de sus crías. Las imágenes aportan información valiosa sobre la crianza de una especie vulnerable y protegida en Argentina.

Una nueva imagen de la fauna cordobesa despertó interés entre investigadores y conservacionistas: una cámara trampa captó a Cucusa, una aguará guazú monitoreada mediante un collar satelital en el Parque Nacional Ansenuza, junto a uno de sus cachorros.
El registro se conoció semanas después de que los especialistas confirmaran el nacimiento de cuatro crías. Aunque los cachorros todavía no tienen nombres oficiales, en las redes sociales algunos usuarios comenzaron a llamar “Cuquito” al ejemplar que aparece junto a su madre.
Un cambio de comportamiento permitió descubrir la camada
El hallazgo comenzó cuando el conservacionista Augusto Distel advirtió modificaciones en los desplazamientos de Cucusa. Gracias al collar satelital, detectó que la hembra recorría distancias más cortas y permanecía concentrada en una misma zona.
Ante esa señal, el equipo instaló ocho cámaras trampa y se retiró para evitar interferir con el comportamiento del animal. Al revisar las imágenes, confirmó que Cucusa había tenido cuatro cachorros.
El seguimiento permitió documentar una etapa especialmente sensible de la vida de esta especie, sobre la que todavía existe información limitada en determinados ambientes de Córdoba.
Por qué la madre traslada a sus cachorros
Las imágenes registradas muestran a Cucusa trasladando a sus crías entre distintos refugios dentro del área protegida.
Según los especialistas, este comportamiento forma parte de las estrategias de cuidado durante las primeras semanas de vida. Los adultos suelen cambiar de refugio cada dos o tres días, una conducta que puede ayudar a reducir riesgos y aprovechar distintos sitios de protección.
Documentar estos movimientos permite conocer mejor cómo utiliza el aguará guazú su hábitat y qué sectores resultan importantes para la supervivencia de las crías.
Un monitoreo pionero en Córdoba
El proyecto de seguimiento satelital de Cucusa representa una iniciativa pionera en la provincia y aporta información para fortalecer las estrategias de conservación del aguará guazú (Chrysocyon brachyurus).
Considerado el cánido más grande de Sudamérica, este mamífero habita ambientes naturales del centro y norte argentino y se encuentra protegido como Monumento Natural Provincial en Córdoba.
La Sociedad Argentina para el Estudio de los Mamíferos (SAREM) lo clasifica como vulnerable en el país, mientras que la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN) lo considera casi amenazado a escala global.
Cada nuevo registro contribuye a ampliar el conocimiento sobre su reproducción, sus desplazamientos y sus necesidades ambientales. En Ansenuza, las imágenes de Cucusa y su cachorro representan un avance para comprender mejor el ciclo de vida de una especie emblemática de los humedales argentinos.