R4 Noticias

Científicos argentinos lograron cerrar una herida crónica con un parche derivado de placenta humana

Compartilo:

Un equipo del CONICET y el CEMIC aplicó una innovadora terapia regenerativa que permitió la recuperación completa de un paciente oncológico y evitó una cirugía de alta complejidad.

nvestigadores del CONICET y profesionales del CEMIC lograron cerrar por completo una herida crónica utilizando un parche elaborado a partir de membrana amniótica humana, un tejido derivado de la placenta que posee propiedades regenerativas y antiinflamatorias.

El caso fue publicado en la revista científica International Journal of Molecular Sciences y representa un avance prometedor para el tratamiento de lesiones complejas que no responden a las terapias convencionales.

Una alternativa para heridas difíciles de tratar

El procedimiento se aplicó en un paciente con antecedentes oncológicos que presentaba una úlcera glútea crónica, originada tras una infección y resistente a distintos tratamientos médicos.

Ante la posibilidad de una cirugía mayor, el equipo propuso una alternativa experimental basada en la utilización de membrana amniótica humana procesada y esterilizada.

La técnica permitió estimular la regeneración de tejidos, disminuir la inflamación y favorecer el crecimiento de nueva piel en la zona afectada.

Resultados que sorprendieron a los especialistas

Los profesionales compararon el tratamiento con otra terapia basada en una matriz de colágeno de origen bovino.

Tras 49 días de seguimiento, observaron que la zona tratada con membrana amniótica mostraba una cicatrización más rápida, menor inflamación y una regeneración más homogénea del tejido.

A partir de esos resultados, decidieron aplicar la terapia en toda la lesión hasta lograr el cierre completo de la herida, proceso que demandó aproximadamente cinco meses.

Cómo funciona la membrana amniótica

La membrana amniótica es un tejido que recubre la cara interna de la placenta y que habitualmente se desecha luego del parto.

Sin embargo, estudios científicos demostraron que contiene factores biológicos capaces de favorecer la reparación celular, reducir procesos inflamatorios y estimular la formación de nuevos vasos sanguíneos.

En Argentina, la Asociación Civil para el Progreso de la Tecnología Médica de Tejidos (AMNIOSBMA) se encarga de recolectar placentas donadas para procesar este material con fines terapéuticos.

Un avance con potencial para miles de pacientes

Además de evitar una intervención quirúrgica, el tratamiento se realizó de manera ambulatoria, permitiendo una recuperación menos invasiva para el paciente.

Los investigadores señalaron que ya se utiliza en más de 2.000 personas, principalmente en tratamientos oftalmológicos y casos de pie diabético, y trabajan para ampliar sus aplicaciones en heridas complejas y enfermedades de difícil cicatrización.

El objetivo ahora es perfeccionar la técnica para que pueda aplicarse incluso en el domicilio de los pacientes, facilitando el acceso a terapias regenerativas basadas en desarrollos científicos argentinos.